La sombra de lo vivido navegaba por las paredes de su habitación, las lisas y frías paredes, habitadas por el claroscuro, único testigo de lo que estaba sucediendo en su mente. Parecía que las sombras le invitaban a iniciar el tiempo de reflexión y aprendizaje pero era difícil para ella no dejar volar la fantasía. Descubrió que su maestría de la vida era nula, sin embargo, era maestra en su planeta.
No hay comentarios:
Publicar un comentario